domingo, 27 de octubre de 2019

Reestreno de Las Criadas



Feliz, feliz de volver al Teatro El Corral de Lope, a pesar del cansancio, por haber dormido apenas tres horas, a pesar del dolor de tripa, nervios, gastroenteritis, no se supo, a pesar del tiempo de descanso pausado de esta gran obra de Genet... A pesar de todo la actriz salió a escena y lo entregó todo, mano a mano con mis compañeros de viaje: mi querido amigo Francisco Montejano, la siempre entregada al arte Eva Pego y el director poeta Juan Romero. Volvieron a surgir momentos mágicos, de organicidades auténticas, de sudores de entrega y emoción... Puro teatro... El ring del teléfono ensordecedor... El ring que eriza la piel... Las gotas de lluvia de una tila fría y llena de secretos... Volvemos, ya hemos vuelto más bien, a pesar de las dificultades seguimos... El aplauso duró bastante, se sentía agradecido y con admiración, tal vez traspasó algo, tal vez se tocaron fibras dormidas o pausadas o en letargo. Volvemos el 2 de noviembre, feliz de seguir creando.

Isolina Cerdá Casado

domingo, 29 de septiembre de 2019

Celadores del hospital La Paz

 


  Empiezo este texto en un día triste, bueno, es una tristeza relativa llena de contrastes, porque ahora que ya sé lo que es ser un celador se me acabó el período de trabajo en esta profesión que hasta este verano era desconocida para mí. Pero me llevo tanto, así que voy a ser positiva, porque este trabajo ha supuesto para mí muchas cosas, el descubrimiento de una profesión que me ha fascinado, el formar parte por unos meses de ese engranaje hospitalario tan importante en la sanidad madrileña.
    Contaré primero el miedo inicial, a pesar de las muchas ganas, La Paz es un hospital inmenso, y la responsabilidad ante la atención y el cuidado del paciente pesaban mucho. El cruce con esas miradas, de personas enfermas, molestas pero la mayoría de veces agradecidas. Nunca me había parado a pensarlo, ni si quiera a escribir sobre ello, pero a tan solo un día del final de este contrato de verano siento que ha sido un regalo de la vida el permitirme conocer de primera mano esta profesión con cuarenta y seis años en mi haber.
    Los primeros días me sentía tan emocionada que tuve que escribir sobre ello en el texto Celadores, https://soliescribe.blogspot.com/2019/07/celadores.html. "Yo soy el que te acompaña, te moviliza..." Una amiga celadora añadió a mi escrito otra parte, algo más cruda y real, ella me dijo: "No siempre sale bien, a veces los acompañamos en su final", hasta incluso trasladamos el cuerpo cuando el alma ya no está en él, cuando convertida en aire se despide con un beso silencioso de sus seres queridos que lloran su marcha sentados en una tranquila estancia del hospital. Era verdad, no todo es tan poético e idílico, lo humano en todas sus dimensiones.
    He disfrutado viendo cómo es el personal sanitario, la verdadera vocación de tantas personas dedicadas a la sanidad, gestos amables, de cariño, de atención, protocolos humanizados al máximo dentro de la gran afluencia de personas que hay en el servicio de las Urgencias.
    Compis que estaban al tanto, siempre: "¿Necesita una silla? ¿Se encuentra bien? Venga, que ya estamos terminando... " La mayoría del tiempo he estado en las urgencias y agradezco la generosidad de los compañeros, que nos han ayudado y apoyado en esos inicios de incertidumbre e inseguridades ante lo desconocido. Gracias a las encargadas que nos orientaron tan bien y nos apoyaron siempre, gracias a todos los celadores veteranos, por su humanidad y por ser así, tan buena gente, creando un ambiente de trabajo excepcional por el compañerismo. También agradecer al resto de personal sanitario, por su altura profesional y humana, como potencial paciente me siento muy tranquila ya que la balanza se inclina del lado de lo humano, de la calidad humana. Espero volver, ojalá que sí, pero si no vuelvo me llevo conmigo todo lo vivido, un regalo para el alma. Gracias Celadores. ¡Os quiero compis!

Isolina Cerdá Casado

viernes, 27 de septiembre de 2019

"Iván, el travieso", un equipo humano de diez, una actriz feliz y agradecida.


    El pasado domingo 22 de septiembre participé en el rodaje de "Iván, el travieso", de la directora Rosa Blas Traisac. Fue una experiencia maravillosa, y parte de lo que la hizo ser así fue el gran equipo humano con el que cuenta. Es increíble la cantidad de personas que estábamos ahí, formando parte del proceso creativo, personas implicadas y agradecidas, bajo la batuta de una directora cuyo universo creativo está en pleno apogeo. Me sentí muy bien como actriz y como persona, cuidada y respetada en mi trabajo. Feliz de formar parte de la magia del cine. Agradezco las indicaciones que me dio esta directora de Leganés, un gustazo estar ahí, con mis compañeros de reparto, todos increíbles, mis hijos y mi marido en la ficción. Gracias por haberme dado la oportunidad de volver a crear ante una cámara. Agradecida por haber vivido de cerca el gran trabajo e implicación de una directora leganense, de una actriz española con una gran proyección internacional esta vez como productora y directora de arte, hasta de un actor de Hollywood y de otras tantas estrellas del universo cinematográfico madrileño que hicieron del rodaje un bombón suculento que se derrite en la boca justo cuando estás tan floja que solo esa ingesta puede detener un desmayo súbito por el desgaste vital. ¡Ay! ¡Qué gusto!

 


    La cámara reposa en el comedor de una casa de Carabanchel, está feliz porque sabe que detrás de este proyecto vendrán otros, que la historia de Iván no será la única ni la última, que nos va a seguir contando historias necesarias.

Isolina Cerdá Casado

lunes, 2 de septiembre de 2019

Texto


Lo siento, ya no eres mío, no lo eres. Ni tú ni el baile de palabras que te componen, porque ahora eres del mundo, de otras almas a quienes puedas de alguna manera abrazar y dar sosiego, o crear angustia, o provocar un simple asentimiento. 
Eres libre, camina, porque una vez que has visto la luz ya no me perteneces, eres creación social, inspiración terrenal, espíritu libre.
Y aunque pudiera intentar crearte de nuevo, no sería posible porque fuiste creado en un momento de inspiración concreto, con el alma abierta y la mirada limpia, cuando las manecillas del reloj estaban moviéndose en un rango concreto del tiempo y de la vida. Eres circunstancial, es así, un arte efímero que salió y ahí se quedó plasmado, jamás podría encadenar las palabras de la misma manera, lo mismo que en el acto teatral. Eres un momento irrepetible, inspiración puntual, fruto de una necesidad concreta de expresión creativa.
Solo puedo desearte suerte, que los ojos que te lean sean amistosos y las miradas que te pasen por encima estén llenas de respeto y empatía porque desde ahí has sido escrito.

Isolina Cerdá

domingo, 1 de septiembre de 2019

La voz y el aire



Estoy pensando, dando vueltas sobre eso, ¿cuál va a ser la voz de tu relato? ¿A quién dejaremos hablar? ¿Será el niño que caminaba con energía por la aldea? ¿El que corría por los montes? ¿El que miraba con anhelos de un hombre los sueños imposibles? ¿A quién le hablarás? ¿A un amigo desesperado? ¿A un hombre que no se imagina diferente? ¿O serás capaz de hablarle a él que desapareció en el abismo y cuya tragedia golpea tu alma en las noches oscuras y los días grises?
La voz nos debería atrapar a todos, debería llevarnos hasta un lugar de paz, donde las palabras acaricien a las almas atormentadas y que se vean reflejadas en los espejos rotos, que se recompusieron con loctite de amor tardío.
La vida es tan corta que es injusto el aire respirado con el alma llena de partículas de CO2, alma rota, herida, cansada de sufrir sin aliento suficiente.
La vida es sueño amargo y pesadilla viva, amanecer tortuoso, sonrisa libre, cántico nocturno, vómito frío, bosque que arde ante la pasividad de los que pueden hacer algo.
Los demás suplicamos pero parecen sordos, los valientes se lo gritan a la cara: "¡Sois unos cobardes! ¡haced algo! El aire no se puede comprar, aunque tengas mucho dinero para poder comprar un trozo de isla con árboles suficientes para respirar, no lo podrás meter en una caja porque es de todos.

Isolina Cerdá

Feminismo hepático, mujer guerrera, luchadora incansable y harta, muy harta.

No, no soy perfecta, lo siento pero no lo soy. A veces estoy de mal humor, sin razón aparente, simplemente porque sí. Me huelen los pies, me tiro pedos y me hieren las cosas tristes que pasan aquí o allá. Me hace daño ver determinadas imágenes, reír con un feminismo estrangulado, con risa forzada, aun a sabiendas de que son chistes machistas cosificadores de la mujer. Yo soy mujer, tu hermana es mujer, tu hija es mujer, tu abuela es mujer, tu prima es mujer. Hasta tú eres un cachito de mujer. No sé si cada vez soy más consciente o si es que hay más cosificación.
Puede ser algo hormonal lo de estos días pero me siento atacada cuando veo una noticia de una violación, otra más, salió a correr, otra vez. ¿No tienen empatía? Yo sé que quien lea esto no tiene nada que ver con esa violencia machista, también sé que les duele. Pero es que tengo que gritarlo: ¡No somos objetos! Ni si quiera a un objeto se le trata tan mal, porque se rompe. Así estamos rotas. Alguien dijo que no estaríamos a salvo hasta que la agresión a una mujer no sea vista igual de horrenda como el canibalismo, y que eso era una tarea educativa, no solo en el colegio, en las familias, en la misma sociedad. El canibalismo machista acabará con la mujer. En muchas ocasiones hemos sentido que nos habían cortado las alas. Lo que no sabían era que éstas se regeneran con el impulso floreciente de la libertad, es cosa del feminismo hepático.

Isolina Cerdá

Y como no dijeron nada...



- Dígame, ¿qué le sucede exactamente?
- No sé cómo explicarlo doctor.
- Pues simplemente cuénteme lo que le pasa. ¿Es algo físico?
- No, bueno sí, llega a serlo, al condicionarme se fisicaliza.
- Ya, pero entonces el origen es mental.
- No, no, es físico.
- Es algo físico que le afecta a la mente, a lo mental.
- Eso, eso es.
- Ya, ¿puede describirlo?
- No exactamente.
- Si es algo físico podrá describirlo ¿verdad?
- No es tan sencillo.
- ¡Láncese!
- Verá, aunque es algo físico solo yo lo puedo ver.
- ¿Son ciegos los demás?
- No, no lo creo.
- Entonces si los demás no lo pueden ver ¿solo existe en su mente?
- Es posible.
- Luego es algo exclusivo suyo, es decir, que solo está en su mente.
- Puede decirse que sí. Un momento, claro ¡eso es!
- ¿A qué se refiere?
- Que ya lo tengo, me refiero a la respuesta.
- ¿A qué pregunta?
- Si está en mi mente, solo en mi mente, entonces puedo hacer que desaparezca.
- Eso es, ¿qué es lo que quiere y puede hacer desaparecer?
- Pues las cadenas, el desprecio, la poca importancia que me doy, el maltrato que me profeso.
- ¿Quién le maltrata?
- Ella.
- ¿Ella?
- Mi conciencia.
- Bueno, muchas veces nos exigimos demasiado.
- No, no siempre, y no todos. Generalmente el discurso del miedo oprime a los que no debería, las personas buenas son más vulnerables, machaca a los buenos y la maldad se hace más fuerte en los que crean los discursos culpabilizadores.
- Creo que hemos terminado por hoy.
- Creo que hemos terminado para siempre.
-¿A dónde te vas a marchar?
- Me voy a otro mundo, no soporto esta mentira.
- Pero no es un buen final, lo sabes, tienes que ayudar a los demás, para que sepan de esas cadeans, de los sueños truncados.
- Lo saben, hace tiempo que lo saben pero no dijeron nada y como no dijeron nada (ya no podían decir nada) perpetuaron sus cadenas.
- Tal vez creían que era lo mejor.
- Puede ser, o tal vez eran demasiado cobardes como para intervenir y cambiar el mundo.

sábado, 24 de agosto de 2019

Tiempo finito

El camino es largo, al menos eso espero, el tuyo digo. Sí, es a ti, ya sé que eres joven, muy joven, mucho más que yo, tan joven como lo era yo en aquel tiempo en el que pensaba que el tiempo no corría, que apenas transcurría, lo hacía despacio entonces, eso pensaba yo. Pues estaba equivocada, ya sé que no te sirve, ni si quiera leerás esto, lo suelto ahora, cuando ya tengo la vivencia, cuando la certeza está conmigo. Nunca es tarde para hacer un cambio de rumbo, pero el tiempo no es el mismo, nunca sabes cuánto te queda así que no lo malgastes, vive, vivir no es solo caminar, también es aprender en el camino, por lo que vives pero también por lo que vivieron antes y cuyos tropiezos son fuente de sabiduría para el que quiera aprender sin magullarse. Sé que no vas a leer esto pero por si acaso lo haces te lo confirmo, la vida pasa tan deprisa que apenas tendrás tiempo para darte cuenta de que está pasando y que tan importante es la meta como el camino. El alcohol no es bueno en exceso, ojalá no hiciera falta sentir lo amargo del vómito ni el martillazo en la cabeza para saberlo, hoy muchos jóvenes están aprendiendo a base de magullarse. Imagen impactante, la madre llorando susurrándole al oído su nombre, el niño duerme la mona inconsciente y ella llora al lado de la camilla de la UVI, esa madrugada ambos aprenderán. Y yo pensaré en ti, y por mi empatía seré capaz de sentir lo que esa mujer, que pide a no se sabe quién que no le pase nada, que no le pase nada, tal vez al dios en el que hace mucho tiempo dejó de creer. Y sentiré el dolor de esa mandíbula rota y la presión del labio ante la gigantesca hinchazón y veré a mi hijo, y pensaré, tal vez rezándole también a ese dios invisible que él no lo viva jamás, que no se meta en una pelea, y que no se llegue a meter nada en el cuerpo que lo pueda dañar tanto como a este pobre. Esta juventud no sabe divertirse, decía en voz alta el vigilante, no saben ni emborracharse, vienen a dormir la mona al hospital, antes te ibas a casa a dormir la mona; claro que ahora hay más cosas que había antes, mezclan sustancias raras con el alcohol y pasa esto. Eso es, pasa el tiempo, lo que te decía. A ti, sí, a mi niño precioso, a ti te lo digo, muerta de sueño, de cansancio o de alteración, montada en el metro, de camino a casa.

jueves, 22 de agosto de 2019

De inmortales gestos y miradas amables.




Tú no eres inmortal, no, nadie lo es, ni si quiera lo son las olas en su llegada constante hasta la orilla infinita. Lo que sí pueden serlo son tus palabras, tus gestos, tus actitudes. Una buena acción puede llegar a inmortalizar tu alma porque alguien recordará el gesto, y ese gesto tendrá consecuencias, tu gesto será germen para otro gesto, y así, gesto tras gesto podremos cambiar el mundo. Una actitud buena ante la vida será un regalo no solo para ti sino también para las personas y las vidas que se crucen en tu camino. Tienes el poder de cambiar el mundo, de apagar fuegos, incluso ese horrible que mina el pulmón amazónico, porque si todos movemos las alas arrastraremos a las nubes hasta ese lugar y todo será posible, hasta que renazcan de sus cenizas los seres inocentes que creyeron en el ser humano. Sin pulmón no podremos respirar, ni los ricos ni los pobres, los de espíritu, los de monedas, los de bienes, los de conocimientos, todos acabaremos ahogados con nuestros pequeños tesoros.

viernes, 2 de agosto de 2019

La reutilización de un folio por el paso del Pi.





    Hoy desdoblé un folio que se tenía en el bolsillo pequeño de mi mochila, iba en busca de un trocito de papel en blanco, un espacio donde hacer bailar el bolígrafo y registrar pensamientos inspirados. Al hacerlo descubrí que era una hoja que había sido utilizada en muchos momentos distintos de mi vida, tal vez tenía una vida de unos meses y había sido utilizado unas cuatro veces distintas, y en cada una de ellas mi vida era sentida de forma diferente. Un día fue contenedora de las explicaciones que le daba a mi hija, para ayudarla con las mates. Era el tema de las áreas de los polígonos. Me pregunto qué área tendrá el mapa de las emociones. Cuando un día eres feliz porque por fin recibes un primer sueldo tras años de sequía y otro tiemblas por los miedos creados, por las anticipaciones, por los anclajes al pasado.
    Hace unos días en un vídeo documental sobre Pina Bausch se recogían sus palabras cuando decía que con sus coreografías intentaba expresar lo que el mundo le pedía y le inspiraba, aquello que veía en él lo expresaba a través de la danza, increíbles creaciones, acción reacción vital. Ella decía que lo hacía de ese modo, maravilloso, porque no tenía las palabras como las poetisas. Hay tantas formas de expresar, de conmocionar, de causar reacción, vibración, movimiento celular psicosomático...
Pero volvamos al folio... Seguro que cuando escribía la lista de la compra, "detergente, desenredante, leche, yogures, salchichas queso, toallitas culete, cervezas...", seguro que en ese momento tenía sentimientos encontrados, los inmortalizaría con la sensación de urgencia, que no se te olvide, pensaría, con lo bien que sienta esa cervecita fría cuando ya estás en casa, tranquila, con el trabajo hecho, con la mirada relajada, y tu familia en buen estado. Sí, ese folio contuvo, contiene tu transcurrir vital.  Hasta una palabra que busqué en un momento de urgencia, cuando explicaba a mi hija inglés, yo que solo sé que no sé nada, y supe así que "hard" significaba difícil. Como difíciles son momentos concretos de miradas perdidas en ventanas que asoman a vacíos existenciales, en las que un edificio blanco se convierte en una espesura negruzca llena de pensamientos que no son más que eso, pensamientos, pero que sin ser físicos llegan a convertirse en muros cegadores que no te dejan ver más allá de los muros de tu castillo. Pero no es un castillo, es una casa pequeña. Pero no son muros, son limitaciones creadas por tus miedos. El área del miedo es como la del rectángulo, lado por lado, daño por dolor; no, el área del miedo es como la del triángulo, dolor por anticipación partido por daño; no, hay que incluir el signo "Pi", el del área del círculo, el 3,14, el "Pi" es el tiempo. Y el tiempo reajusta las fórmulas.
    En fin, gracias al tiempo el área del miedo se modifica. El tiempo nos trae arrugas, pero también nos enseña a reajustar las fórmulas.

Isolina Cerdá

Transitorio



    Todo tiene una razón de ser y cuando te preguntas por qué la vida te cogió de la mano un día y te trajo hasta esta senda vas encontrando respuestas en cada bache, en cada recoveco, en cada soplo de aire en el cuello.
    De pronto un día, en un momento concreto, en un segundo del tiempo que siempre te acompaña, te cruzas con esa mirada que no necesita palabras para compartir contigo, para hacerte partícipe de su camino, para buscar en ti un apoyo en ese momento transitorio, porque pasará, sí, ya verás. Y esas sábanas blancas volverán al recipiente de ropa sucia, al carrito de la colada pendiente de desinfección, te arrancarás ese camisón que cubrió tu cuerpo, y te volverás a vestir tu ropita. Entonces la mirada será otra. "Me voy a casa, gracias, me voy por fin, del brazo de mi marido, con mis hijos acompañando mis pasos heroicos, dejando atrás este mal sueño de cuerpos heridos, de vidas truncadas, de pausas obligatorias..."

Isolina Cerdá

Los colores que hay en ti. Un canto al amor propio, a la autoestima, al autocuidado, al impulso creativo...Tú lo eres todo, eres lo más importante.

Algunos de los pendientes mágicos creados por la guerrera del mar . Llevo días queriendo escribir algo, claramente me lo has inspirado tú, t...