Algunos de los pendientes mágicos creados por la guerrera del mar.
Llevo días queriendo escribir algo, claramente me lo has inspirado tú, tu forma de ser, esa energía de calma, esa mirada, esa lucha por sobrevivir, tu belleza, tu mundo interior lleno de ideas de colores, de lápices a punto de crear algo, de imágenes nuevas que se forman tras una vida llena de inspiración, viajes, amores, pequeñas obras de arte...
Sorprende que una mujer tan hermosa pueda estar en una lucha tan grande. Lo mismo le puede suceder a un hombre, que puede rebosar seguridad y fuerza pero por dentro estar afectado por mil cosas que han sucedido. Lo que sucede es que los hilos interiores que nos sostienen fuertes por dentro son muy vulnerables, especialmente en personas empáticas, sensibles, con una máscara que oculta el verdadero estado de la persona.
A veces un pequeño cambio en tu vida, en la forma de ver las cosas, en el cristal a través del que siente tu alma, a veces como digo un paso en otra dirección, supone un click del botón mágico que acabe más tarde o más temprano con el desánimo y la falta de impulso. El punto de cambio puede ser una imagen, un algo en tu interior que de pronto despierta, y vuelves a ver los colores que siempre estuvieron contigo, y te apetece nuevamente crear, hacer algo que te relaja, algo que te sale sin esfuerzo porque tienes un talento natural para ello. En tu caso princesa es el dibujo, la capacidad tuya de plasmar una imagen en papel o en la pantalla y hacer arte. El arte nos salvará a todos. A mí también, haciendo algo que también necesita de impulso y necesidad como el escribir. No estás sola, eres una guerrera con mucho poder, puedes lograr lo que te propongas, abre puertas mi niña, abre, entra y baila. Corre, siente el aire en la cara, impúlsate tan fuerte que esas palabras que alguien te dijo con el único objetivo de paralizarte e impedir tu avance desaparezcan de tu alma. Eres más importante que las palabras hirientes llenas de odio proyectado. El poder lo tienes tú, tú eres la que merece tus propias caricias, tú eres la que te tienes que querer, tú eres lo más importante. Y luego está el mundo. No permitas que un recuerdo, de alguna crítica dolorosa, de un comentario hiriente, de una mirada celosa y llena de maldad logre frenarte.
Te necesitamos bien porque el mundo te necesita, el mundo necesita de tus creaciones, de tu magia, de una visión diferente. Siéntete grande, porque lo eres, eres un ser maravilloso, con tu luz, con tu mirada limpia, con tu sonrisa.
Ese día maravilloso que compartimos fue muy enriquecedor, necesitaba estar tranquila, necesitaba hablar de las cosas que pasan, soltar alguna preocupación para que dejara de ahogarme por dentro, caminar por aguas frías, sentir las olas superficiales y nada emocionantes pero al menos me movía ese mar ficticio de Villanueva. Terminar el día con esas creaciones tuyas fue el otro regalo del día, y sabes por qué, pues porque esos pendientes, dibujos, creaciones pueden cambiar la vida de alguien. Ayer llevaba uno de tus pendientes, fuimos a tomar algo con la madre de Agus y me dijo: "qué guapa estás, así tienes que estar todos los días". Lo único que cambiaba en mí eran tus pendientes, y tal vez la alegría de compartir el momento con mi familia, respirar, labios rojos, pelo suelto.
Los pendientes que llevaba puestos en el día de ayer mientras merendaba con mi familia.
Tus pendientes mágicos, esos que hiciste en algún momento en casa, en tu habitación, en un momento creativo. Gracias a que saliste, hablamos, compartimos, me enseñaste imágenes y tus pendientes y tus pulseras llegaron a mí. Así que aquí estoy, un miércoles 26 de agosto, sentada en mi terraza, escribiendo un texto que va dirigido a la guerrera del mar, para que se impulse, para que sea consciente de que su valor es muy grande, y que puede alcanzar cualquier meta que un día soñó, terminar sueños, y sonreír.



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