martes, 6 de junio de 2017

Las lágrimas de Tepahi

    Sé que este título es confuso y parece que condiciona el contenido de un texto, y que va a llevarnos a un estado de tristeza irremediable. Pero no, yo soy lo peor poniendo títulos, en realidad este llanto no es trágico, este llanto es una explosión de fuerza creativa.
Empecemos desde el principio, cuando una vez realizadas las funciones en el teatro José Monleón para diferentes coles de Leganés con acceso gratuito para 2500 niños, y dos funciones vespertinas con más de 800 localidades ocupadas, seguimos adelante con el reto de llevar "El sueño de Sirenita" a un teatro como el Egaleo de Leganés con 1520 localidades, al aire libre, y teniendo que hacer adaptaciones importantes para que todo el mundo fuera salpicado por la chispa creativa de Tepahi aunque estuviera sentado a 35 escalones del escenario. Hicimos un gran esfuerzo para compartir nuestro evento, y muchos de nosotros, todos en realidad, teníamos nuestras particulares circunstancias, sacamos tiempo, energía, creatividad e ilusión de la recámara. Todo el que pudo contribuir en algo contribuyó. Casi cincuenta actores y actrices en escena, es cierto que no somos un grupo profesional, papis y mamis e incluso un tío de niños y niñas con mucha ilusión, pero algunos de los que participamos en este proyecto sí somos profesionales y puedo decir que aprendemos mucho, por esa ilusión y entusiasmo que trasciende del escenario y abraza al público que nos acompaña desde el principio. Supongo que por esa razón el viernes 2 de junio lloramos tanto y tantos. Y no solo los miembros de Tepahi, porque apenas quedaban unos veinte minutos de actuación comenzó a diluviar, fue impresionante. "Qué hacemos?"; "Hay gente con paraguas, seguimos"; "No se puede, esto es una tormenta, es eléctrica y puede haber problemas serios"; "Es un riesgo"; "Hay que suspender".

    Llovió como hacía tiempo que no llovía en Leganés, fue un diluvio impresionante. Parecía que un auténtico mar iba a envolver a la preciosa Sirenita y se la iba a llevar a las profundidades del océano, lo mismo a las criaturas marinas que estaban espiándonos por una agujerito les gustó su preciosa sonrisa. Así fue como el cielo se abrió y cayó de él ese océano en el que medusas y peces nadaron desconsoladas, y un Neptuno con nariz roja levantó su tridente de poliespan y trató de detener a la lluvia. "Que pare de llover, porque como lo siga haciendo arrastrará hasta esta orilla de sueños otro barco lleno de pretróleo cargadito hasta las trancas de una instantánea frustración".
Pero debe ser que necesitábamos a la lluvia, necesitábamos el agua, era la Naturaleza, Mami Naturaleza estaba dando de beber a sus criaturas, mil respetos a ella y a sus ciclos.

    Tuvimos pues que suspender, el público aguantó hasta que fue posible, mucho, todos se fueron empapados. No sólo llorábamos los casi cincuenta tepahinianos, lo hicieron también muchos niños y niñas que se quedaron sin ver el desenlace.


fotos de Marga Ibáñez.

Nos hemos quedado con esa espinita y vamos a ver de qué forma nos la quitamos, porque queremos devolver todo ese cariño mostrado, y lo haremos, vamos a valorar las opciones que tenemos y veremos de qué manera gestionar esta gran carga de cariño, ilusión, creatividad y agradecimiento hacia un público maravilloso que se entregó al sueño de Sirenita y se sumergió tanto, tanto, que un buzo que pasaba por allí casi les tiene que dejar sus aletas para que pudieran nadar más deprisa hacia un lugar donde poder cobijarse de la impresionante tromba de agua.

    Tras el bajón inicial vino el resurgimiento. Ya estamos viendo opciones...

    Todas y cada una de las personas que acabaron empapadas esa tarde-noche del 2 de junio, en las gradas del Egaleo, tendrán su merecidísimo abrazo cálido de Tepahi. Palabra de tepahiniana.

Isolina Cerdá Casado

sábado, 29 de abril de 2017

La última producción de TEPAHI, "El sueño de Sirenita"


No recuerdo exactamente el día, sé que estábamos en el local de Blas, sentados unos cuantos en el sofá otros tantos en sillas, pero seguramente hace más o menos un año, recién parida nuestra querida "Mami Naturaleza". Sergio había tenido un sueño, y nos contó a unos cuantos que ya sabía sobre qué personaje iba a girar la obra del año siguiente. Había soñado con Laura, y con unas conchas. Cualquier mente sucia hubiera pensado que además de loco soñador fantaseaba con las actrices de tepahi, pero no, como no teníamos la mente sucia ya sabíamos que empezaba a tener los flashes típicos de los locos soñadores hiperactivos. Solo sabíamos que había una sirena y de alguna manera todos queríamos sumergirnos en el mar, o mejor, en el océano. Bastó su fantasía para arrancar. Tuvimos una asamblea, en la que unos caballitos nos pidieron silencio y tras la votación del proyecto, la mayoría apostaba por un nuevo proyecto, Sergio no estaba muy convencido aún y prefería entonces hacer una obra recopilatoria. Lo cierto es que no hubo que convencerle mucho, su mente ya estaba en marcha desde aquel sueño con Sirenita, y sus conchas claro. Así que en la siguiente asamblea nos contó por encima algunas de sus ideas. Una boda a la fuerza, en medio podía aparecer una cantina típica de marinero, luego también veía payasos, con mucho color, animalitos marinos,... ¡Esa cabeza! Bueno, ¡esas cabezas! Con la idea del mar empezaron a surgir animales marinos, el problema de contaminación de nuestros mares, y los payasos, Sergio veía payasos. Él no podía implicarse este año, imposible, tenía un trabajo como profesor y unos horarios que cumplir, y mucho trabajo que hacer, además de sus galas de magia y otras historias. ¿Quién la escribiría? Me preguntaron que si yo me comprometía a hacerlo, a escribir una obra basada en todas esas ideas, enlazar todo, pensar en personajes, más de cuarenta actores en escena, que todos tuvieran su momento de gloria...A mí me gusta escribir, y tampoco lo hago mal, las ideas de las que partíamos estaban claras, más o menos, así que acepté el reto. A ese reto siguió otro, no menos importante, la dirección del proyecto. Sergio no me dejaba sola, pero este año no podía estar físicamente ni tampoco podía implicarse tanto mentalmente. Pues también acepté ese reto, el de dirigir la obra, el de ayudar a los actores, que no son profesionales y aunque esta es la quinta obra y algunos ya podían sentir que tenían tablas, verdaderamente era un reto para muchos de ellos puesto que teníamos que trabajar con mucho guión. Ya se sabe, empecé a escribir y los diálogos iban viniendo a mi mente. No fue fácil a nivel guión, partiendo de la hoja en blanco. ¿Cómo hacer justificable la aparición de una taberna en medio del mar? ¿Y payasos? ¿Un circo? ¿Cómo justificar cada una de las transiciones que Sergio veía tan claras? Un sueño, es un sueño...
En diciembre estaba el guión escrito, pero ya había cosas que se iban tejiendo tanto de escenografía como de vestuario, peces, corales artesanales que nos llevaron muchísimo tiempo, la torre, la concha (menudo trabajo de ingeniería conseguir lo que estábamos buscando), la barra de bar... El guión sufrió varias modificaciones, una de ellas cuando sentada en el sofá de casa, con el reparto de frases a los distintos peces y medusas vi que tanto los unos como los otros podían ser coros y trabajar con ellos rescatando la idea del coro griego. Di un salto de alegría por la inspiración y mi marido y mis hijos se quedaron absortos cuando empecé a gritar: ¡Claro! ¡Son coros! ¡Medusas y peces! ¡Coros! ¡Coros! Es verdad que mi familia está curada de espanto desde que hice aquel micro de teatro siendo un poto, con un montón de ramas en la cabeza, pero aquella idea hizo temblar el comedor.
En fin, verdaderamente ha sido un trabajo muy duro, no puedo obviar los muchos momentos en los que resoplé, aunque apenas dije nada, soy una mujer muy contenida de puertas para afuera (eso dice mi marido). Es obvio que no era fácil, porque se trataba de repartir los personajes entre cuarenta y pico personas, todos con entusiasmo y con muchas ganas de tener una aparición importante, no todos comprendieron a la primera que hasta la más mínima intervención hacía grande el proyecto, porque lo que verdaderamente importaba era el objetivo de poner en pie una obra dirigida a un público infantil fundamentalmente y con el poder de emocionar a los mayores, que con la ayuda del Ayuntamiento de Leganés, iba a llegar de forma gratuita a casi 2.500 niños, entre ellos nuestros hijos es cierto. Se intentó repartir el trabajo por departamentos: Creatividad, Dirección, Administración, Grupos de Peces, Grupo de Medusas, Grupo de Piratas, Grupo de Payasos, y aunque se produjeron discusiones y algunos malos entendidos, al final todo salió bien, nos terminamos entendiendo todos. Las cantantes trabajaban por libre, y Sergio siempre estuvo para cualquier imprevisto y fue de gran ayuda su guión técnico que era lo que más miedo me daba.
Como directora, obviando lo que ya he contado de esos pequeños malentendidos, he de decir que ha sido un gusto trabajar con personas tan entregadas, tan llenas de alma, tan dispuestas a mejorar y a trabajar. Es cierto que ya con el "cargo" de directora me dejé llevar por el impulso creativo y disfruté como una enana en muchos momentos. Me acuerdo especialmente de aquella coreografía de los piratas, cuando me grabé e hice un rollo de papel lleno de viñetas para colgar en la pared del local y trabajar con mis queridos piratas. Las propuestas de los malotes y su canto inicial; los muchos momentos de ensayo privadamente de las dos protas que llegaban al aula 4 con su texto trabajado y aceptando cualquier orientación y pauta que se les diera; y Neptuno, con esas parrafadas que iba memorizando en cualquier minuto libre que tuviera; esas coreografías de peces con muchos intentos de quedar todos y que fue casi imposible hasta el ensayo general, ese patrón increíble que nos trajo un pececillo muy payasete; o las coreografías de las medusas, sus maravillosas ideas de paraguas flotantes y transparentes con cintas colgando, todo el tiempo invertido en acercarse lo máximo a los bancos de medusas; y los payasos... Debo confesar que esa escena no la vi hasta el final, y ha sido lo máximo, recuerdo el reparto de los objetos con los que iban a trabajar, muchos de ellos prestados por un cole, al igual que parte del vestuario...recuerdo que para verla en la cabeza hice viñetas de cada una de las apariciones. Y al final una vez más reconozco que el loco soñador tenía razón, tenía cabida y la pudimos encajar de forma maravillosa según nos confesó una profe. Y nuestras Voces, cada cierto tiempo me enviaba un audio la mujer de los ojos de gata, y a mí se me ponían los pelos como escarpias de la emoción. Y cuando enviaban a Creatividad esas maravillas pintadas en una buhardilla por unas manos maravillosas.... Y ese caballo que trajo un pirata que doblaba papel y que tiene el arte metido en sus manos. O cuando un coche se estaba creando e iban apareciendo las piezas fotografíadas, hasta que al final, en aquel taller sita en el piso primero de una calle cualquiera, una mujer, la pequeña gran mujer como dice Laura, se sacó de la manga y de su inmensa capacidad creativa un coche, maravilloso, ese del que salió un comercial convertido en payaso, un comercial que una vez lo hubo ¡aparcao! se dirigió a los niños y los llenó de magia. La misma magia con la que un Maestro de ceremonias los había llevado al circo.
También me acuerdo de Margarita, la mujer que estaba tan ilusionada en la creación de muchos de los trajes entre ellos los de las protagonistas y malotes, y que iba a venir a vernos ilusionada. Ella estuvo, estuvo su energía y su luz, solo así se explica la fuerza de ellas. Qué gran muestra de valentía de Sirenita y Cangrejín al salir a escena con esa carga emocional de una pérdida inesperada a tan solo cinco días del estreno.
Hoy me duele un poco la cabeza, es como si ayer hubiera estado en una fiesta con mucho batido de mandarina y mango. Le preguntaré a los piratas qué hacen cuando esas bebidas que se toman les produce resaca. Han sido tres días de fiesta, ocho representaciones, seis para niños de diferentes coles de Leganés y dos por la tarde abiertas al público en general. Ha sido algo fascinante, gracias, muchas gracias a todos los tepahinianos y gracias a todos los que nos habéis apoyado en esta locura. No olvidar a nuestro querido Pepe, gracias por tu implicación y profesionalidad, y por tu arte interpretativa jeje,  y a todos los técnicos que estuvieron con nosotros, entre ellos Ricardo ya poseedor de la camiseta de Tepahi. 
El 2 de junio volveremos...en el Egaleo, un espacio diferente, pero prometemos adaptarnos e intentar hacerlo lo mejor posible.

Gracias!!!

Isolina Cerdá Casado

PD

¿A que no sabéis lo que nos dijo Sergio ayer tras recoger todo sentados en el sofá del local de Blas? Sí, había vuelto a soñar.....















lunes, 24 de abril de 2017

Una peculiar arenga como co-directora de "El sueño de Sirenita"




Queridas y queridos miembros de Tepahi:

A tan solo tres días del estreno de la que sería nuestra quinta obra y desde el departamento de Dirección, queremos agradecer a todos vosotros la gran implicación para llevar a buen puerto nuestra última producción. Hemos ido creciendo, empezamos con “Cuentonaje” (2013), y seguimos con “Duendolín” (2014), “Una historia de juguetes” (2015), “Mami Naturaleza” (2016), y ahora como quinta producción “El sueño de Sirenita” (2017).
Todos y cada uno de nosotros ha hecho y está haciendo posible que sigamos adelante con la realización de una obra nueva cada año. Así que gracias, muchas gracias.




 Como co-directora de la obra deciros que sois unos valientes, locos, tanto como Sergio, solo así se explica esto.
Quiero deciros, de cara al día del estreno, a los próximos miércoles, jueves y viernes, que lo vamos a hacer muy bien.
¿Por qué? Porque hemos trabajado, y no solo eso, hemos puesto el alma, y cuando se pone el alma, sale bien, porque sencillamente vamos a darlo todo.
Y vamos a dejar a un lado cualquier tipo de cosa, comentario, reyerta o distracción que nos reste. Porque necesitamos que todos rememos a la vez.
Todos y cada uno de nosotros somos importantes, desde el que mueve una tela, hasta el que solo dice en toda la obra “¡Eso!”, porque esa persona que está soltando ese “Eso” representa justamente el espíritu de Tepahi, ella solo sale en un sueño pero da igual, está disponible, se ofrece y hace lo que sea para que esto salga bien. Y cuando los malotes salgan a escena, ese fondo marino se va a mover gracias al espíritu de Tepahi, y cuando los actores principales salgan, y hablen, se pueden equivocar o no, pero tened la seguridad de que no estarán solos, porque el Cangrejito y la Sirenita tendrán a montones de Medusas y de peces mandando su energía para que sientan que están acompañadas. Y cuando un valiente actor se meta en la piel de Neptuno, con cierto respeto y muchos nervios, no estará solo, además de unos caballitos tendrá a una mujer de negro vigilante siempre, como todos. Y cuando el cantinero loco salga a escena (e improvise el texto jajaja) tampoco estará solo, Y cuando nuestras voces valientes salgan a cantar, no estarán solas, todos y todas estaremos con ellas. Y aunque algunos días no pueda estar físicamente nuestro querido co-director, estará su corazón, sus directrices, y ¡también estaré yo!
Así que, antes de cada función recordemos todos eso, somos un equipo, remamos en la misma dirección, tomaremos unos minutos para respirar y relajarnos, pero tras ese tiempo vamos a ir a por todas.
Porque…¿Qué somos? Peces, medusas, piratas, sirenas…
Somos padres y madres
¿Y qué hacemos? Nadamos, vivimos en el mar.
Hacemos teatro para nuestros hijos.

Y cuando alguien hace algo con tanto amor e ilusión, no puede salir mal, aunque nos equivoquemos, no pasa nada, porque en vez de quedarnos en casa relajados, hemos elegido estar aquí, ensayando.

No hay más que decir, bueno sí: Gracias a todos.

Isolina Cerdá Casado


Día del libro






Lo escribí y lo leí delante de una marea azul preciosa 


Hoy es el día del libro. Parece ser que la idea original fue del escritor valenciano Vicente Clavel Andrés, quien la propuso a la Cámara Oficial del Libro de Barcelona en 1923 y fue aprobada por el rey Alfonso XIII en 1926. Hasta 1930, sin embargo, no se celebró el 23 de abril sino el 7  de octubre.
Estamos en el 2017 y hoy más que nunca es necesario rememorar y celebrar un día como este. El día del libro, ese objeto con poderes mágicos inimaginables.
Oh, dios mío, ¡benditos libros!
Sanadores del alma
Contadores de historias
Revulsivos, ilustradores, apaciguadores.

Paz.
Paz en el alma de aquellos que están confusos
Que abran un libro, que viajen con él, que amplíen, que descubran, que sean tolerantes.
Abran un libro, no, no abran solo uno,
Que abran montones de libros,
Y que lean: cuentos, historias, que empaticen, que se pongan en el lugar de aquel que sufre o de aquel que es feliz y te cuenta un cuento o de aquel que ha vivido y te escribe sobre los múltiples firmes por los que atravesó valiente y lleno de fuerza: había hierba, caminos rocosos, valles, precipicios, árboles gigantes en selvas vírgenes.

Hoy, un día como hoy debería hacerse un intercambio.
Sí, a aquellos que poseen armas, os convoco, os doy un libro, me dais vuestras armas y las guardamos en un lugar secreto. A aquellos que creen tener la certeza de que su causa lo justifica todo, también os convoco, os doy un libro, me dais vuestro extremismo ciego y lo guardaremos en un lugar secreto; os puedo dar también un papel en blanco para que escribáis vuestro odio y desaparezca para siempre de vuestro corazón.
A aquellos que tienen el poder de acabar con el sufrimiento también os regalo un libro, para que abráis vuestra mente y actuéis pronto.

Abramos un libro, para conocer, para aprender, para reírnos, para emocionarnos, para ser personas con alma y corazón. Para saber y ser poseedores de ese tesoro que nadie nos podrá arrebatar nunca: una mente libre, llena de conocimientos, de historias, de vidas.

Porque hoy, hoy es un día especial, el día del libro,
El día del tesoro que llega a serlo gracias a muchas personas que lo hacen posible.
Gracias a las letras, gracias a los que juegan con ellas y escriben, sobre el mundo, sobre una materia, sobre su vida, sobre una historia mágica, sobre una fantasía… Gracias a las editoriales, a las imprentas, a las bibliotecas y a los bibliotecarios, gracias a los libreros, pero gracias también a los lectores, en cuyas almas culminan las historias que guardan ellos, los libros.

Brindemos por todos ellos, para que nunca se rindan ni dejen de existir los diferentes eslabones que hacen posible la existencia y el acceso a los libros. Y hagámoslo con las palabras del escritor uruguayo Mario Benedetti:

No te rindas, aún estás a tiempo
de alcanzar y comenzar de nuevo,
aceptar tus sombras, enterrar tus miedos,
liberar el lastre, retomar el vuelo.

No te rindas que la vida es eso,
continuar el viaje, perseguir tus sueños,
destrabar el tiempo,
correr los escombros, y destapar el cielo.

No te rindas, por favor no cedas,
aunque el frío queme,
aunque el miedo muerda,
aunque el sol se ponga y se calle el viento,
aún hay fuego en tu alma,
aún hay vida en tus sueños
porque cada día es un comienzo nuevo,
porque esta es la hora y el mejor momento.
Porque no estás solo, porque yo te quiero.


Soy un libro 
Y te espero.


  Isolina Cerdá Casado








domingo, 16 de abril de 2017

Sentido íntimo del teatro, de Hubiera, de Mercedes.




    No voy a hablar de lo que representa el teatro para la sociedad, de su papel como dinamizador, revulsivo, reflejo, espejo, cocina social, no, eso ya está escrito. Quiero escribir sobre ese momento íntimo del actor, ese momento en el que algo cambia, cuando el germen de algo muy grande se deposita en tu corazón y te ves avocado a una especie de relación amorosa con el arte de la interpretación de la que nunca podrás desvincularte. Y es una relación que va evolucionando en el tiempo, en cada etapa, con cada trabajo.
Cada instante en el que caminas por las tablas de un escenario tu espíritu se modifica y siente mil cosas diferentes. Cada representación de teatro es un arte efímero. Porque no hay dos funciones iguales, nunca, aunque lo intentes, aunque tu intención sea repetir ese momento creativo de la misma manera, tú ya no eres la misma, ni el público lo es, ni si quiera tú estás igual que estabas, en cada caminar vas creciendo como una persona y en cada representación creces como actriz.

Hubiera es un reto maravilloso para una actriz como yo, una gran responsabilidad, la de dar vida a Mercedes.





Una Mercedes que nos habla de su vida con una sinceridad y sencillez que es fácil reconocerse en esos detalles que todos tenemos en nuestra propia existencia vital, y que quizá por básicos no se habla de ellos, de lo que sentimos ante ese primer amor, ese recuerdo de infancia que nos marcó...



Mercedes camina, Mercedes baila, Mercedes suspira...e Isolina es la actriz que se mete en su piel, la que le da vida, la que camina como si..., la que moviliza su energía para desaparecer y dejar que el personaje hable a través de ella.


    Mercedes, cuéntales, como tú lo harías. Aquí me tienes. Julián escribió tu historia, qué gran historia querida. Andrés lo vio, vio que Hubiera era grande y se embarcó para llevar y llegar a ese destino maravilloso de esta gran obra, y se vio capaz de darle vida, es muy valiente. Cuando el texto ya estaba instalado en mi memoria, entró poco a poco sin presión, Andrés me dirigió, me guió para ir llegando a ese punto de evolución dramática que él ya intuía que llegaría. Óscar y Jesús siguieron amando a la criatura. Dando abrazos a Mercedes, de puro amor hacia el teatro, por el teatro, para el teatro.

    Y así estamos ahora, dos días más, dos oportunidades para conocer su historia, para que siga creciendo, y encontrando los diferentes niveles de tu vida, encontrar hasta el detalle más sútil o aparentemente insignificante que sirva para añadir color a su vida, la de un personaje cualquiera en el que reconocernos. Y con trabajo llegaremos, llegaremos a conseguir una perfecta escultura teatral siempre efímera que del corazón llegó al papel a través de una dramaturgia maravillosa, y que se hizo teatro de carne y hueso, con mi carne, con mi hueso, con las directrices acertadas de un director alado, con el abrigo de unos productores amantes del teatro.

Escribo aquí porque quiero seguir creciendo, lo confieso, quiero seguir encontrando, quiero que Mercedes siga caminando y que el sonido de sus zapatos negros no se silencie. Allí, en ese espacio mágico, en la cueva del Teatro de las Aguas.

Sin duda, soy afortunada. Gracias Universo por esta oportunidad.

Isolina Cerdá Casado


https://www.atrapalo.com/entradas/hubiera_e4800967/




martes, 11 de abril de 2017

Taller de escritura: Servilleta arrugada


    El pan se puso duro, estuvo mucho tiempo sobre la mesa, nadie lo recogió, ni para guardarlo ni para llevárselo a la boca. Ese trozo de pan había empezado a integrarse en el paisaje. La cocina generalmente estaba desordenada, como su alma, se había convertido en una olla en la que introducir todas las verduras pochas con las que se encontraba.

    Empezó a caer, casi sin darse cuenta una lágrima que recorrió su mejilla, llegó hasta su boca, se la volvió a tragar. 
    La servilleta no fue necesaria, aunque por sus arrugas era evidente que alguien ya la había utilizado. ¿O era un pañuelo lleno de tristeza?

Isolina Cerdá Casado

miércoles, 15 de marzo de 2017

Taller escritura: "Mojas y comes, mojas y comes"





     Lleva usted mucho tiempo, lo sabe, sin apenas escribir nada en este rincón del mundo, por esa razón está ahora mismo sancionada, con la obligación de escribir sobre lo que sea, aunque sea de índole descriptivo, que en realidad siempre lo es ya que se escribe describiendo algo físico y palpable, una situación concreta o una percepción determinada y absolutamente subjetiva. No importa, da absolutamente igual, el caso es que sirva de algo la disposición de este espacio en el que lo único que se pretende es motivarle para escribir, según parece tiene cierto talento natural para ello. ¿Sería capaz de escribir algo que no tuviera que ver consigo misma? ¿Lo haría? Sin subjetividades, sin apreciaciones personales. Objetivo puramente, ir hacia el objeto en un viaje absolutamente fuera de su alma sensible. Hágalo, es necesario, para este espacio, un poco de objetividad.

    La mesa estaba abierta por un ala, tenía sobre ella un resto de desayuno, la niña había tirado unas cuantas gotas de leche al mojar a la vez un montón de galletas, el accidente de la mancha ocurrió justo en el momento en que dicha cantidad de masa tostada se acercaba hasta ese orificio lleno de dientes y en el que solía bailar una lengua juguetona. La humedad de las galletas hizo ceder a una parte de las mismas solapada ya con el baño de leche y la caída fue brutal, parte fue a dar al interior del vaso de cristal, con el que le gustaba desayunar a la niña,salpicándolo todo, el resto cayó sobre la mesa. Todo fue causa de un exceso de tiempo invertido en el baño de las susodichas galletas, estuvieron demasiado tiempo metidas en leche. Nadie se había molestado en limpiar la superficie de madera prensada. La madre había estado preparando los desayunos que los niños se iban a llevar al colegio y no se apercibió del manchurrón de masa láctea y las galletas que quedaron plasmadas sobre la mesa. La mesa se sintió incómoda, no era para menos, a nadie le gusta estar sucio.Pero, sin embargo, no dijo nada, nunca había hablado, porque si lo hiciera no sería una mesa normal, ya sabemos que las mesas no hablan, tal vez algún día empiece a contarlo todo y entonces... Madrecita de mi vida lo que puede salir de ese tablero con cuatro patas plateadas.



    Bien, le apruebo, trabajo realizado, pero sepa usted que lo que la mujer hacía mientras la niña mojaba las galletas dista mucho de la descripción, sabe perfectamente que la mujer emitió un grito muy predecible: "¡Te lo dije! ¿Ves lo que ha pasado? Si es que no se puede estar viendo la tele mientras se desayuna. ¡Mojas y comes! ¡mojas y comes!" Mientras la madre echaba una bronca de caballo a su hija, la niña estaba absorta pensando en lo guay que sería tener a un amigo como Doraemon. Mientras tanto las palabras de su mamá pasaban por sus orejas rozándolas con la fuerza del aire emitido con ellas, pero sin llegar a tocar ni por asomo al nervio auditivo de la pequeña."


Isolina Cerdá Casado


Lectura de este texto en el siguiente enlace:

https://www.youtube.com/watch?v=mDkhUoBn3T8&t=18s

miércoles, 1 de marzo de 2017

Mujeres en peligro



Veintiuna mujeres asesinadas en dos meses. En Sol desde el 9 de febrero, un grupo de mujeres reivindica el derecho a seguir vivas, libres, independientes. Entre la medidas del manifiesto que proponen estas mujeres está la del reconocimiento de la figura del feminicidio y la de tratar a las víctimas del machismo como víctimas del terrorismo, proporcionándoles las misma ayudas. Lo hacen porque es evidente que algo sigue fallando en cuanto a la protección de la mujer de ese monstruo que se llama violencia machista. Ayer una comentarista de televisión decía que todo se debía a la evolución, a la ganancia de libertades por parte de la mujer que no eran encajadas demasiado bien, por ese alarde de fuerza machista y dominante. No lo sé. Sucede en la intimidad de un hogar, de una casa. Y no se la ve venir, no siempre se la ve, no siempre es previsible. Ya escribí sobre ella, Nuria, que estuvo mucho tiempo conviviendo con una bellísima persona, a ojos de todo el mundo, una persona afable, atenta, generosa... este es el enlace, pero advierto que es un texto duro, porque sucedió de verdad, y la verdad siempre supera a la ficción. 

https://soliescribe.blogspot.com.es/2014/02/tragedia.html

Supongo que es muy difícil, las mujeres con hijos que lo consiguen, hablo de la verdadera independencia tienen que ser unas superwoman. Es así, siempre tienen que renunciar a algo y ese algo les deja en un estado de vulnerabilidad. Y sé que hay casos y casos, sé que hay muchas maneras y muchas formas de convivir con equidad, con verdadera igualdad, con compromiso real. Pero hoy en día la vida se complica muy fácilmente, recibimos mensajes positivos, sí, constructivos, que nos ayudan a valorar lo que tenemos, a ser felices con las cosas básicas, y es porque se necesitan esos mensajes. No es algo material, no es conseguir más felicidad a base de objetos materiales, a veces es sencillamente quererse. 
    Ay, no sé, mezclo temas, siento que me desvío, de ellas, de su reivindicación: las mujeres que están en peligro, las que lloran en la intimidad pero sonríen al salir a la calle.
Esperemos que la lucha de estas mujeres valientes no caiga en saco roto y se consigan movimientos reales para cambiar la situación de la mujer afectada por la violencia machista. 

Isolina Cerdá Casado

     

lunes, 27 de febrero de 2017

Combatir el insomnio con un laxante

   
 Se levantó, no tenía sentido permanecer en la cama. El insomnio había vuelto a hacer su aparición. La primera vez que miró el móvil para ver se dio cuenta de que apenas había dormido cuatro horas, eran las cuatro y cinco de la mañana; a las cuatro y treinta y cinco volvió a mirarlo. Finalmente cuando decidió no seguir con los intentos infructuosos de conciliar el sueño vio que había estado más de una hora dando vueltas en la cama. Por esa razón se fue directa a la cocina, en busca del primer café del día. Antes de tomar la decisión de saltar de la cama había intentado recordar esos momentos en los que rezaba para que no llegara la hora de levantarse, quería volver a sentir esa especie de abrazo de cama y colchón, momentos en los que dormía plácidamente, cuando se otorgaba unos minutitos más de sueño antes de obedecer el mandato de una alarma. Quiso incluso rememorar tiempos de antaño, cuando apenas era una niña y disfrutaba tanto durmiendo. Mientras tomaba el primer sorbo de café no pudo evitar preguntarse en qué momento había dejado de sentir esa tranquilidad de un descanso pleno, en qué punto de su vida se había producido el paso a la madurez; ¿fue cuando cumplió los quince años? ¿cuando le vino el periodo? ¿cuando empezó a estudiar en la universidad? ¿cuando se casó?...


    Después de estar un rato con la taza del café en las manos, en el momento en el que vio el poso de aquel negro líquido elemento, después de haber estado entre sorbo y sorbo dándole vueltas y más vueltas al asunto de su insomnio, llegó a la conclusión de que lo mejor era no pensar en el cuándo, ni si quiera en el cómo. De repente sintió una energía brutal, quería comerse el mundo, y no solo tenía el impulso sino que sentía que podía hacerlo. Paradógicamente dicha ingestión empezó por ella misma: se comió todos los asuntos que la incordiaban, después se tomó un kiwi y un zumo de naranja, acto seguido se fue al baño. Y allí, a la taza del water, fueron cayendo una tras otra todas las preocupaciones absurdas de mujer adulta que incordiaban su descanso. Tiró de la cadena. Y acto seguido se puso a ordenar su vida: empezó por su habitación.

Isolina Cerdá Casado

sábado, 25 de febrero de 2017

Frágil

    Metida en su botella, allí estaba ella. todo lo veía a través de una transparencia fría, no se daba cuenta, como tampoco era consciente de que estaba rodeada por una capa de vidrio, y que todo lo que hacía, todo lo que decía, todo lo que sentía estaba tamizado por el frío transparente reciclable de un vidrio con muchas vidas. Ella abrazaba y sentía el calor ajeno, y pensaba que los demás también sentían su calor, pero no era así, ni ella ni los demás sentían de verdad. La gente la compadecía, pero ellos eran incapaces de contarle la verdad a aquella mujer quebradiza y frágil.
    Un día mientras se miraba al espejo, empezó a echarse agua y se dio cuenta de que le faltaba humedad, estaba triste y también cayeron lágrimas por sus mejillas, pero toda esa humedad emocional y física no era sentida como necesitaba hacerlo. En un impulso irracional y automático se tiró por la ventana y toda ella se partió en mil pedazos, el vidrio, la capa, porque la verdadera mujer empezó a caminar sintiendo por primera vez la frescura del aire acariciando su cara.

Isolina Cerdá

miércoles, 8 de febrero de 2017

He aprendido. ...

He aprendido a no tener prisa, a respirar tranquila, a saber ver eso que sucede, ese gesto amable, ese beso que nació del alma, valorar el estar bien, el poder caminar, pasear, respirar. He aprendido a que sí, la vida pasa muy deprisa pero las prisas no son buenas, pero sí lo son los buenos gestos, el bienestar consciente,  la paz interna y la externa. También es buena la fe,  seguir creyendo en el ser humano, en los sueños y en uno mismo.

Isolina Cerdá

Los colores que hay en ti. Un canto al amor propio, a la autoestima, al autocuidado, al impulso creativo...Tú lo eres todo, eres lo más importante.

Algunos de los pendientes mágicos creados por la guerrera del mar . Llevo días queriendo escribir algo, claramente me lo has inspirado tú, t...