sábado, 15 de febrero de 2014

Para ti, mi niña bonita, una maravillosa mujer con nombre de reina y de princesa: Sofía.


        En ocasiones uno no sabe muy bien por qué le surge un impulso, pero heme aquí con un impulso creativo dirigido a ti. No me sentía con la fuerza y la inspiración suficiente para escribirte alguna cosa, palabras de ánimo, disponibilidad de ayuda, no sé, pero quiero que sepas que tú eres una persona muy grande, grande por dentro, intensa, y que a pesar de lo ocurrido, de lo doloroso de ver una ilusión rota que sigue a otras roturas y hace que parezca doloroso el simple hecho de ilusionarse; a pesar de esta tristeza reciente como digo, la vida sigue. 
     La mejor medicina es el tiempo, claro que sí, pero también el apoyo, la fuerza de los que están a tu lado y no quieren verte destrozada por la pena, porque igual que estas flores rosas han salido a flote en el duro invierno, tu cuerpo también te dará una flor, sin amargarte, sin obligarte, sin obsesionarte. Tranquila, la vida al final siempre te devuelve algo de lo que tú tienes en tu interior, y esa intensidad que es capaz de crear tan maravillosamente con un poco de espuma, se confabulará para que consigas crear lo que de verdad deseas.     Yo me considero una mujer cargada de dolores, en serio, he vivido muchas cosas, aunque ese dolor que te aflige no lo he sufrido yo por esa causa, sin embargo me pongo en tu piel, y lloro contigo, igual que mucha gente que te quiere de verdad, y de cuyas lágrimas he sido testigo. Ahora las lágrimas que se han derramado por ti y tu tristeza se unen para darte fuerza, una energía arrolladora que te impulse a seguir adelante con la vida, con una pena más de vida, pero con todas las alegrías que las personas que caminan a tu lado te regalan. 
    Porque tú eres un regalo para todos y para el mundo, y queremos verte bien, feliz, llena de luz, con esa mirada de mar en calma, con el alma inquieta y siempre dispuesta, y esas chispas que parecen salir de tus ojos cuando ves más a allá de lo que ve la gente corriente y moliente como yo. 
    Un beso muy fuerte para ti, jirafa, reina y princesita, dulce y llena de magia, lo conseguirás, lo que tú quieras lo vas a conseguir, porque eres muy joven, muy linda y te lo mereces. Vive y camina con paso firme, que se marquen bien las marcas de tus zapatos, porque por donde tú pases habrá una huella grande de vida en la que querer verse reflejada.

Isolina Cerdá Casado 

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