lunes, 9 de junio de 2025

El arte de canalizar la energía (ACE)

 



Esta maravilla bien se merece unas líneas, y es que esta mañana una mujer increíble que tiene en sus manos el arte de canalizar la energía (ACE) me ha sorprendido con esta preciosidad. Olga es una mujer llena de sorpresas, y es que lo del ACE es justamente lo que mejor se le da, luz que despierta otras luces, es capaz de crear en un momento de hiperactividad cualquier cosa que se pueda hacer con las manos, creatividad y energía a borbotones, y casi sin esforzarse han salido de sus momentos creativos unas piezas de cerámica, unos objetos decorativos hechos con cuerdas y botes de cristal, una carretilla resurgida del desahucio vital o unas bolsas bordadas con hilos de colores. El poder de la creación en ella es tal que es capaz de emocionar sin ni si quiera esperarlo. Así fue como la mujer de flores de colores en el pelo negro casi suelta una lágrima de agradecimiento porque se vio sorprendida ante tal maravilla, bueno una o un montón de ellas, se contuvo aun siendo de lágrima fácil, la generosidad de aquella mujer le había conmovido el alma. Tal vez porque al ver su nombre bordado la mujer se vio arrastrada hasta tiempos de infancia, recordando aquellos pañuelos y toallas que su mamá le había bordado cuando era niña. Y este bonito detalle me llegó, a la mujer de pelo negro y flores en el pelo, un día de esos complicados, en los que parece que no te has levantado con buen pie, por lo que sea, y sientes que ciertos miedos vuelven a recordarte lo vulnerable que sigues siendo en realidad. Pero un simple gesto fue suficiente para que el día se llenara de luces esperanzadoras, no solo fue el detalle mágico sino el pensar en el tiempo previo en el que la mujer creadora estuvo bailando entre agujas e hilos de colores para seguir creando arte canalizando su energía (ACE).  Y es que el ACE no podía tener al frente a una persona más entregada y capaz, con una creatividad que es clave a la hora de dar respuesta a cualquier necesidad que pudiera surgir. 


Isolina Cerdá







Eternamente agradecida a Olga, la mujer creadora.

sábado, 7 de junio de 2025

Después de la derrota

 

"Después de la derrota" es el título de la primera película en la que aparezco, tengo un papel muy pequeño, soy la mamá de Iván el travieso, uno de los cortos con los que arranca la película y en el que se cuenta la historia de uno de los protagonistas. Para mí es un momento importante y no puedo más que dar las gracias a Rosa Blas Traisac por haber contado conmigo tras nuestro encuentro en la sala de teatro que gestionaba a través de su asociación La noche del cazador, y a la que llegué con mi obra de teatro "Terapia virtual", un poto desquiciado que buscaba su sanación, hace ya unos cuantos añitos de esta locura, casi diez. 
Rosa es una directora de cine del sur de Madrid, de Leganés, mi ciudad de acogida, y es increíble escucharla porque tiene mucho que decir y defiende muchas cosas que están pasando en el mundo del audiovisual, dificultades con las que tiene que batallar la persona que se lanza a perseguir sus sueños creativos en el cine, eso queda plasmado en la película. Me encantó haber rodado con ella, es encantadora, una creadora mágica y ojalá pueda cerrar esta etapa por todo lo alto, para mí lo está haciendo, su criatura ya está volando sola y pronto la veremos en algunas plataformas. De momento la semana que viene en los Cines Artistic Metropol y en breve en la pequeña pantalla. Así que larga vida a Rosa y a sus creaciones y ojalá que en un futuro podamos coincidir de nuevo. 

Isolina Cerdá






De esta guisa me conoció Rosa, y al tiempo me llamó para participar en este proyecto en el que ha invertido tanto, más de cinco años han sido de proceso creativo.




jueves, 5 de junio de 2025

100.000 Visitas

 



Es jueves, un jueves del mes de junio con el calor amenazante en el horizonte de un verano a punto de iniciarse. Es un jueves especial porque los datos estadísticos de mi blog, Soliescribe, el que empecé a escribir gracias a mi hermano, hoy ha rebasado la cifra de 100.000 visitas, o cien mil ojos que se han pasado por mi blog, de los cuales es posible que un porcentaje considerable haya leído de principio a fin alguno de mis textos, esos que en muchas ocasiones he escrito a la sombra de un café, como idealizando esos momentos de inspiración en los que una baila con su propio yo y fantasea con las diferentes visiones del mundo. Siempre he reconocido que yo escribo por necesidad, no solo de un espíritu expresivo sino también de su parte creativa, en definitiva expresión creativa rebozada por la búsqueda de equilibrio, de paz, de manta que te arropa cuando sientes un frío terrible en el alma.
Pues bien, hoy he rebasado la cifra, hace algún tiempo me dije que como llegara a los 100.000 ojos entonces tendría que escribir un pequeño texto en homenaje a aquellas miradas que un día dedicaron una parte muy importante de sus vidas, su preciado tiempo, a leer alguno de mis textos. A lo mejor la mayoría de las personas, o máquinas, o buscadores, o extraterrestres en busca de historias cotidianas que llegan hasta mi blog en realidad no han leído nada de él, solo han visto la instantánea que he colgado en ese momento, y ni por asomo han descifrado los mensajes que se ocultan en los textos, bueno, es evidente que no hay nada oculto, quizá alguna que otra emoción que es mejor no mostrar para no dejar el alma totalmente desnuda y vulnerable. Lo cierto es que nunca he podido escribir sin la presencia de esa emoción sostenedora. Pero bueno, si has llegado hasta aquí sonríe, te pido que lo hagas porque aunque la vida está llena de mierdas con una sonrisa se lleva mejor, y seguramente cuando yo vaya a ver si tengo algún ojo más en las visitas de mi blog aumentará la cifra gracias a tu empeño por llegar hasta el final, por tu impulso de dedicar unos minutos a esta lectura, así que gracias a tu tiempo dedicado yo también sonreiré. ¿Estás bien? Espero que lo estés, te advierto que si no lo estás y justo te encuentras en este momento luchando con alguno de los muchos baches con los que te va a sorprender la vida, es que es así, pues que sepas que no estás solo, o sola, porque Soli está aquí, soplando, para apagar las oscuridades del tiempo, para acunarte, para decirte que todos estamos en el mismo barco, luchando para no ahogarnos. Gracias por tus ojos. Atentamente,

Isolina Cerdá

Mariposas, cuerdas de colores y zapatitos llenos de vida... 25 de noviembre

Al rededor de ese día suenan gritos en el horizonte, hay gritos que vienen de atrás y gritos que están sucediendo ahora y gritos futuros que...